Descubriendo las raíces del masaje tailandés

Descubriendo las raíces del masaje tailandés

Mucho se habla acerca del parentesco entre el yoga y el masaje tradicional tailandés, su marcada influencia  a través de los estiramientos asistidos es innegable, pero, ¿bajo qué marco encontramos ese yoga que sirve de inspiración a este ancestral arte de sanación?

En primer lugar, debemos precisar lo que el término “yoga” significa. Yoga viene del sánscrito, su raíz es “yuj”, que significa “unión”. Su acepción es profundamente metafísica, y tiene que ver con la unión del alma individual con el alma cósmica, con el todo, el Uno; pero además hace alusión sobre el camino que conduce a tal fin.  Aunque muchos tiendan a aducir que se trata de una filosofía, la comparación con la religión se vuelve inevitable. Etimológicamente, “religión” viene del griego “religare”, que significa “volver a unir”, una vez más, volver a unir el alma individual con el alma universal. Pero la intención de este artículo no es debatir acerca de si el yoga constituye una religión o una filosofía, sino más bien atender a sus características intrínsecas y su relación con el nuad boran. Así que, volviendo a nuestro tema, vemos que yoga se refiere a un camino que lleva a la unión con Dios. Bajo este contexto entonces, encontramos una clasificación cuádruple, a saber:

  • Bhakti yoga: es el camino de la devoción, destinado a orientar a los individuos con personalidad emocional. Su metodología se centra en la ejecución de rituales destinados a purificar el corazón del devoto y así alcanzar la trascendencia.
  • Gnana yoga: es el yoga del conocimiento. Apropiado para personas intelectuales,  a las que se guía a través del estudio de escrituras sagradas.
  • Karma yoga: “karma” significa “acción”, así pues, el karma yoga constituye el camino hacia la iluminación a través de la acción desinteresada, de manera que el ego vaya gradualmente desapareciendo y eventualmente la personalidad individual se funda en el eterno.
  • Raja yoga: es el yoga del autoconocimiento y autodominio, constituye el camino más psicológico de los cuatro. El acharya (sabio) Patanjali alrededor del siglo III antes de Cristo fue quien organizó este yoga en un sistema de ocho pasos o “ashthanga yoga”. Como veremos a continuación, es en este camino de ocho pasos donde encontramos el hatha yoga, o yoga de posturas físicas que sirven de fundamento del masaje tailandés.

Ocho pasos del Raja Yoga

  1. Yama: no matar, no mentir, no hurtar, no recibir dádivas, práctica de la continencia.
  2. Niyama: se refiere a la práctica del contentamiento, higiene, austeridad, estudio y entrega de sí mismo a Dios.
  3. Asana: son las posturas del hatha yoga,
  4. Pranayama: control del prana (energía) a través de la respiración.
  5. Pratiahara: es el control de los sentidos.
  6. Dhárana: es la concentración.
  7. Dhiana: es la meditación.
  8. Samadhi: es el estado de superconciencia, la meta suprema en sí misma.

Como vemos, el yoga de las posturas se halla dentro de un sistema cuyo fin no responde a la mera adquisición y conservación de la salud física, sino que busca alcanzar una meta trascendental. De hecho, se dice que la práctica de las posturas se pensó con el fin de permitir que el cuerpo de los meditadores soportaran las largas horas de introspección en posición estática. Al igual que el masaje tailandés, que en sus comienzos se ejecutaba en el ámbito monacal, de manera que los monjes pudieran reponerse a las extensas prácticas meditativas. Teniendo esto en cuenta, no resulta llamativo observar cómo hasta el día de hoy en Tailandia aún se terminan las sesiones de masaje en la posición sentada, como si nos dejaran preparados física y mentalmente para comenzar o continuar un trabajo de contemplación interior.

Sea como sea, queda claro que no es necesario ser monje o seguir una rutina de meditación para recibir un masaje tradicional thai, la amplia extensión y popularidad de la técnica nos indica que tanto la búsqueda de la solución de un trastorno de salud como el mero placer son motivos suficientemente válidos para tomar una sesión completa  y gozar de sus beneficios en todo el espectro que ellos abarcan: físicos, energéticos, emocionales y hasta espirituales.   Su raíz en el contexto religioso y la filosofía del yoga no hacen más que reivindicar su aspecto trascendental, su alcance último será siempre directamente proporcional a las características del paciente, y a las aptitudes del terapeuta. En todo caso, lo que nos interesa es que la herramienta cuenta  con la capacidad suficiente para atender cualquier necesidad.

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About the Author

Terapeuta y Maestro de Masaje Tradicional Tailandés. Director de Shivathai.

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Claves del masaje tailandes - 01/02/2012 Reply

[…] y sedante, la sensación de liberación que brinda por el trabajo de estiramientos asistidos y yoga pasivo, etc. Todo esto está relacionado con ciertas claves que todo terapeuta thai ha de tener en cuenta […]

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