Trabajas con clientes o pacientes?

Trabajas con clientes o pacientes?

El hecho de dedicarme a prestar un servicio que apunta a mejorar la salud, hizo que durante mis primeros años de oficio mantuviera la siguiente disyuntiva: he de considerar a la gente que viene a mi gabinete como clientes o como pacientes?

El masajista pertenece a una raza muy particular. Formamos parte de una delgada rama de la medicina, y por ello, podríamos definir a las personas que buscan nuestros servicios como pacientes.

Sin embargo, no somos médicos, y tampoco poseemos el más minúsculo reconocimiento académico. Por lo tanto, desde este punto de vista, todo aquel que acude a nuestra ayuda no podría ser considerado un paciente,  nos queda pues la categoría de “cliente”.

Pero he aquí otra paradoja: como terapeutas, no podemos considerarnos como prestadores de un servicio regular, como el de mecánica de un coche, o electricista (sin desmerecer, claro está). Tampoco somos vendedores de productos (aunque en algunos ámbitos como el del spa, sí se acostumbra), con lo cual, volveríamos a la clasificación de “paciente”.

Cómo evaluar la categoría de “paciente”

Antes de volverte loco/a, considera lo siguiente:

En primer lugar, hay que tener en cuenta  dónde te encuentres. Por ejemplo, varios de mis maestros tailandeses, que poseen una amplia trayectoria y conocimiento de la técnica, son considerados médicos en Tailandia, pero no en occidente.

Segundo, el grado de formación también es importante. Si además de hacer masaje thai, dominas otras técnicas como la osteopatía, quiropraxia, acupuntura, etc., dispondrás de más herramientas para hacer que tu tratamiento sea más preciso cuando te encuentres ante un cuadro patológico particular. Y por lo tanto, esa capacidad hará que el trato sea terapeuta-paciente.

Te guste o no, si trabajas en el mercado del spa, o sólo te dedicas a hacer tratamientos descontracturantes o de relax, por convención se habla en términos de “cliente” a todo aquel que cae en tus manos.

Tener clientes no es malo

Por otra parte, no tiene nada de malo trabajar con clientes en lugar de pacientes. Al fin y al cabo, se trata de una cuestión meramente semántica. Lo que realmente importa es hacer bien nuestro trabajo y ayudar lo mejor que podamos con las herramientas que manejemos.

De hecho, para evitar cualquier tipo de inconvenientes legales, te sugeriría que te refieras a tu gente como clientes. Tampoco debes tener vergüenza de  vender tus servicios, al contrario, dada la enorme competencia y la difícil situación del mercado actual, solo serás capaz de vivir de tu arte y hacer una diferencia si sabes cómo ofrecer tus servicios, además de ofrecerlos con idoneidad.

En conclusión, tanto si te espanta el trato comercial, como si te sientes con demasiada altura profesional, mi consejo es que tomes a la gente a la que ayudas como clientes.  No solo mantendrá a tu ego a raya, sino que evitará infortunios con algún colega de la profesión médica.

Si apoyas mi opinión o tienes una consideración diferente, te invito a compartir tus ideas más abajo en la sección de comentarios.

 

 

About the Author

Terapeuta y Maestro de Masaje Tradicional Tailandés. Director de Shivathai.

Leave a Reply 3 comments

Ara - 27/03/2014 Reply

Gracias por este articulo tan enriquecedor.
Desde hace 18 años, llamo Clientes a todos aquellos que acuden a mi para darles el servicio de masaje.
Me parece lo correcto.
Saludos desde México.
Luz y Amor.

    César - 27/03/2014 Reply

    Qué bueno Ara. Saludos.

Cómo fidelizar y aportar más valor a tus clientes - 17/07/2014 Reply

[…] de consejos te ayude a trabajar más y mejor, aportando más valor y calidad a tus servicios, a tus clientes, y a tu propia […]

Leave a Reply:







Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies