Estas personas cambiaron sus vidas aprendiendo masaje thai

Estas personas cambiaron sus vidas aprendiendo masaje thai

Si estás en una época de cambios y necesitas una renovación en tu vida, presta atención a este post porque te voy a contar cómo estas personas dieron un cambio radical a sus vidas convirtiéndose en masajistas thai.

Este post va de mucho más que masaje thai, va de trabajar duro, tener un sueño, arriesgarse, equivocarse, encontrarte a ti mism@ y salir adelante en la vida.

Y voy a transmitir estas ideas a través de la historia de algunas de las personas que me fui encontrando en el camino como terapeuta y formador.

Si sigues mi blog desde hace algún tiempo, seguramente sabrás un poco sobre mi historia, sobre cómo trabajé 11 años para la administración pública en Buenos Aires mientras me formaba como terapeuta thai y otras técnicas.

También en otra oportunidad te presenté las historias de gente como Rosita, que comenzó a aprender y dedicarse al masaje thai cuando la mayoría piensa en jubilarse,  de Carmen, que tuvo que afrontar serios problemas de coordinación motora a causa de un post operatorio, o de Lourdes, que también tuvo que sortear algunos problemas de salud y limitación a nivel físico y logró mucho más de lo que esperaba.

En esta oportunidad te voy a hablar de algunas historias de personas que simplemente tuvieron ese ferviente deseo de dar un vuelco a su profesión animándose a aprender la técnica thai y brindarse al mundo a través de ella.

Los protagonistas:

Justina Virmani, Polonia

Justina estudió filosofía y teología en la Universidad, pero siempre tuvo un espíritu inquieto.

Eso la llevó a pasar varios años viajando, hasta que llegó a la India, conoció al que sería su esposo y decidió asentarse.

Se enamoró del masaje thai en un viaje a Tailandia, donde probó el masaje, y una semilla quedó plantada en lo más profundo de su ser.

Si bien había estado relacionada al mundo del yoga, le llevó cuatro años decidirse a formarse y dar masajes profesionalmente.

Hoy se siente muy feliz haciendo felices a sus clientes en Alemania y Polonia.

Irene García Montes, España

Irene había estudiado dirección de empresas en la universidad, y trabajó durante 5 años en el BBVA de Madrid, pero siempre estuvo enganchada al yoga, tanto por su filosofía como por la parte más física.

Tal es así que decidió dejarlo todo para viajar durante un año por el Sudeste Asiático.

En el 2011 se formó como profesora de yoga y un año más tarde como terapeuta thai.

Hoy vive una vida rica y feliz de sus tres pasiones: dando clases de yoga, sesiones de masaje thai, y cuidando perros.

Irene me confesó que está muy contenta con lo que hace y que por nada del mundo volvería a su antigua vida. Bravo Irene!

María Zaiki Chang Calvo, España

Hija de madre española y padre chino, se familiariza con el masaje desde muy pequeña, trabajando las contracturas de su padre, de manera muy instintiva.

La vida la llevó por otros caminos y terminó convirtiéndose en licenciada en informática, aunque le faltaba algo.

Un infortunio (al menos en apariencia) le hizo dar un giro de 180 grados a su vida: se encontró sola, con una hija a quien mantener, y sin trabajo.

Este hecho la lleva a reencontrarse con el arte del masaje, así que decide formarse y empezar a trabajar de ello.

Hoy da masajes en un hotel y a domicilio, y como mensaje final me dice que ahora ama lo que hace y se siente motivada por ello. Todo un ejemplo!

Calvin Finn, Inglaterra

Calvin es un tipo de los que me gustaría tener más cerca para poder visitar de vez en cuando.

Tal vez por su energía, por su bonito acento inglés, o porque de alguna manera nuestras vidas se asemejan bastante (pero si hasta nos parecemos y todo!).

Calvin trabajaba en el área de administración (igual que yo!) para una empresa de biotecnología.

Tenía unas jornadas de trabajo extremadamente largas, de 16 horas, para luego volver a casa y cuidar de su madre enferma.

Eso le hacía tener apenas unas cuatro horas de sueño por día, lo que como podrás imaginar afectaba significativamente sus niveles de energía.

Es por eso que decidió que necesitaba un cambio, y debía ser a través de cursos cortos y que pudiera darle la libertad para ganarse la vida ayudando a otros.

Empezó su formación en masaje thai en el 2003 (también igual que yo!) , y aunque le llevó unos años poder despegar, hoy se dedica a atender en su consulta particular.

Eduardo Llarquet Blanco, España

La historia de Eduardo es genial.

Se dedicó a todos los oficios que te puedas imaginar, desde mozo de un restorán, a mecánico de coches.

Hace cuatro años, en uno de esos vaivenes de la vida, se encontró con el mundo de las terapias naturales y se quedó hipnotizado, por las posibilidades que se le presentaban, y por porque le hacía sentirse más vivo.

Hace dos años y medio que se formó en masaje thai, hoy se dedica a atender en su consulta propia en Guadalajara, y confiesa: "me siento realizado". Bien por ti Eduardo!

Nuno Almeida, Portugal

Este hombre tiene un magnetismo muy especial, y además se nota que sabe mucho, conoce una gran variedad de técnicas y le encanta estudiar.

Nuno se formó como fisioterapeuta en el año 1999, estudió osteopatía en Madrid, y conoció el mundo del masaje thai hace tres años.

Lo más curioso es que Nuno en realidad quería ser médico, pero una vez más los reveses de la vida hicieron que se decidiera por la fisioterapia.

Nuno descubrió su vocación con la terapia manual, hace tres años se encontró con el masaje thai y le encantó.

Asistió a un curso básico más el de acupresión tailandesa donde le conocí, y hoy combina la osteopatía con el thai. Un placer conocerte Nuno!

Patricia Barcelona, España

El caso de Patricia es diferente, ejerce como enfermera desde hace 10 años y le gusta su trabajo.

Ella no pensó en cambiar de vida, sino en enriquecerla.

Así fue que hace tres años, en un viaje a Tailandia descubrió el masaje thai y quedó fascinada, tal vez porque le hiciera recordar que en algún momento había querido ser fisioterapeuta.

Durante una temporada vivió en Inglaterra donde "casualmente" su compañera de piso practicaba masaje thai, con lo que se convirtió en su modelo y la llevó a decidir que ella también quería convertirse en terapeuta thai.

Aprovechando un período donde estuvo cobrando el paro, decidió viajar a Tailandia nuevamente, esta vez para formarse.

Tardó un año en ganar la suficiente confianza para dar su primer masaje de manera profesional ya que quería darse su tiempo para madurar con la técnica.

Hoy Patricia reparte su tiempo entre la enfermería y los masajes que da en su gabinete particular y en un centro. Muy bien Patricia! Por qué hacer solo una cosa que te hace feliz y te da dinero, cuando puedes hacer dos?

​José Antonio Rubio Mareo, España

José es otro personaje maravilloso que agradezco haber tenido el honor de conocer.

José trabajó en un bar de copas allá por el año 1983-84, luego trabajó como delieante dibujando planos, y se pasó al rubro de la jardinería.

Descubrió su pasión por el yoga y en el año 1994 hizo un profesorado en la escuela Sivananda de Canadá.

José no tenía ningún apuro por cambiar de vida, sabía que su futuro sería dedicarse de lleno a sus clases de yoga así que decidió hacer una transición de manera gradual.

Le llamó la atención el masaje thai justamente por su relación con el yoga de la mano de los estiramientos pasivos, así que decidió viajar a Tailandia para aprender, le gustó, y ahora viaja cada año.

Hoy José se dedica a las dos cosas, da clases de yoga y sesiones de masaje thai en Estepona, Málaga.​ Grande José!

Conclusión

La verdad, podría escribir todo un libro con las historias de gente que hoy se siente más plena y puede vivir de su pasión por el masaje thai, incluido vuestro servidor por supuesto.

La idea era darte solo un ejemplo con algunos casos que aunque diferentes, todos compartían algunos elementos comunes.

Todos pasaron por un momento de crisis, se animaron a aprender algo nuevo y ponerlo en práctica, pasó algún tiempo hasta que pudieron ver resultados, y al final se sintieron felices por la decisión y viven una vida más completa y realizada.

Pero lo que más quería que vieras, es que se trata de gente común, con las mismas frustraciones y problemas que puedes estar teniendo tú.

La diferencia es que ellos se arriesgaron, invirtieron su tiempo, dinero y energía en comenzar un nuevo proyecto, y tuvieron la suficiente paciencia para trabajar y ver cómo todo se iba transformando a su alrededor.

En este nuevo año que llega, serás capaz tu también?

Gracias por leerme, si tienes una historia similar o tienes alguna pregunta, no dudes en dejarla más abajo en la sección de comentarios.

Ah, y no olvides compartir y suscribirte a mi newsletter si todavía no lo has hecho.

Que pases un feliz año!

About the Author

Terapeuta y Maestro de Masaje Tradicional Tailandés. Director de Shivathai.

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