Las lecciones que aprendí de mi cliente más...

Las lecciones que aprendí de mi cliente más difícil

En mis clases siempre digo que el verdadero maestro está delante tuyo, cuando vas a atender a un cliente. En este post te describo lo que aprendí en un tratamiento de masaje thai con uno de mis clientes más difíciles, y cómo esto puede ayudarte a ti.

Como dijera el famoso poeta libanés Khalil Gibrán: «Del hablador he aprendido a callar; del intolerante, a ser indulgente, y del malévolo a tratar a los demás con amabilidad. Y por curioso que parezca, no siento ninguna gratitud hacia esos maestros.»

Digo esto porque debo reconocer que con algunos de mis clientes (justamente los más difíciles), me he encontrado con grandes enseñanzas que me mostraron el camino para ser mejor terapeuta, e incluso también a ser mejor persona. No obstante, muchas veces llegué a preguntarme: ¿por qué me ha tocado este cliente?

El caso que mostraré a continuación es uno de esos

Para proteger la identidad de mi cliente, voy a ponerle un nombre ficticio, digamos, Andrea. Andrea tenía 50 años y tenía un puesto jerárquico en una universidad local. Era de contextura física muy delgada y baja de estatura.

Veamos algunos detalles más sobre su ficha de cliente

Historia clínica:

-Digestión y evacuación: normal.

-Sueño: algunas interrupciones por la noche.

-Medicación: ninguna.

-Golpes, lesiones, operaciones recientes: ninguna.

-Otros tratamientos: hacía un mes había dejado de ver a un reflexólogo que la estuvo tratando durante un año.

-Nivel de estrés: alto.

-Dolores recurrentes: en toda la espalda y cuello.

-Actividad física: ninguna.

Como vemos, su principal problema era el dolor de espalda, sumado a una importante rigidez a nivel general y la vida sedentaria. Veamos ahora cómo abordé su tratamiento.

Primera sesión

En la primera sesión decidí efectuar un masaje con el estilo tok sen. El tok sen es un estilo muy peculiar ya que se emplean como herramientas un martillo de madera y un palillo. El martillo se golpea suave y constantemente a lo largo del cuerpo del receptor.

Elegí esta terapia para comenzar porque el tok sen tiene un doble efecto, el de la estimulación física, por el golpeteo, y un estímulo más sutil, dado por la vibración del sonido que emiten las herramientas. Lo creí conveniente porque me pareció que sería más adecuado que comenzar con un masaje de presiones y estiramientos, dada la falta de flexibilidad y su estilo de vida sedentario.

Resultado: a la semana siguiente manifestó que la terapia no le había gustado y que seguía igual. Esto me pareció un poco raro, había hecho muchos tratamientos de tok sen en Tailandia, en la tienda de mi maestro Somphong, y también en mi gabinete particular en Barcelona.  De todas formas no me preocupé, imaginé que de todas formas la terapia no tiene por qué gustarle a todo el mundo. Decidí entonces cambiar de estrategia.

Segunda sesión

Una semana después decidí optar por un masaje thai muy suave, con muchas movilizaciones y presiones ligeras en las posiciones prono y supino.

Resultado: la clienta manifiesta dolor en todo el cuerpo, y algo de desagrado. Mi posición fue la de explicar a mi cliente que el dolor después de una sesión de esa naturaleza era normal, y que de hecho formaba parte de su proceso hacia un cuerpo con más movilidad y menos tensión.

Tercera sesión

En esta sesión decidí hacer un masaje thai en la posición supino y lateral, con más presiones palmares, y menos estiramientos y dgitopuntura.

Resultado: una semana después Andrea manifiesta que se siente con más flexibilidad pero el dolor le sigue durante unos tres días después de la sesión, también manifiesta abiertamente que no le gusta el masaje. A este punto intento hacerle ver que a pesar del dolor, estamos viendo resultados en su cuerpo, y que estamos en vías de comenzar a ver mejores resultados con menos dolor.

Cuarta sesión

Ha pasado una semana, y en esta oportunidad le doy la opción a mi cliente de recibir un masaje con aceite en camilla, combinado con digitopuntura thai. Andrea rechaza esta opción porque el masaje en con aceite no le agrada. Decido pues, volver al masaje thai, nuevamente en la posición prono y supino, con movilizaciones, sin estiramientos,  y con presiones todavía más suaves.

Resultado: a la semana siguiente Andrea expresa que si bien se siente con menos rigidez, prefiere abandonar el tratamiento debido al dolor que siente en los días subsiguientes al masaje.

Las lecciones que aprendí de este tratamiento

Para empezar, la mayor lección que me dejó el trabajo con una cliente tan especial como Andrea fue el de la humildad y el desapego. Venía de una seguidilla de éxitos, primero con mis clientes en los cruceros de lujo del Royal Caribbean, y luego con mis primeros pasos en mi gabinete de Sabadell en Barcelona.

No es que pensara que fuera el mejor masajista del mundo, pero a lo mejor sí me había acostumbrado demasiado alas reacciones positivas de mis clientes cuando terminaba el masaje. El hecho de que no funcionara con Andrea me hizo sentir que soy simplemente un masajista más, y que mis tratamientos no tienen por qué ser perfectos y útiles para todos.

También me hizo recordar una antigua máxima del Bhagavad Gita, pido disculpas por no recordar a qué sloka y capítulo pertenece, pero dice así: «Eres dueño de tu trabajo, más no del resultado». Eso significa que como masajistas, debemos concentrarnos en dar lo mejor, usar toda nuestra sapiencia y experiencia, y dejar el resto en las manos de Dios.

Si un doctor no puede ofrecer garantías al 100%, ¿por qué hemos de pretender que nuestros masajes sean 100% efectivos con todos y cada uno de nuestros clientes?

En el caso de Andrea, me di cuenta que muy probablemente su desagrado y posterior abandono del tratamiento se debió a que no estaba preparada para recuperarse. Había pasado un año entero tomando sesiones regulares con un reflexólogo que según ella «no le hacía nada». Luego, cuando decide cambiar de terapeuta y comienza a ver resultados, opta por dejarlo.

He visto y oído muchos casos en los que la persona conscientemente quiere mejorar su condición, pero a nivel subconsciente no, porque de alguna manera, su enfermedad o condición le deja vía libre para llamar la atención de su familia, exigir amor, etc.

Conclusión

Por eso, mi humilde consejo es que siempre que tengas a un cliente difícil, prestes atención y levantes todas tus antenas porque seguramente podrás aprender más que con ningún otro maestro, más que en ningún otro curso.

Si te descubres pensando que eres el «hacedor/a de los milagros» que ocurren en tus clientes después del masaje, o el/la «culpable» si no llega a funcionar como esperabas,  deténte. Piensa mejor que eres una especie de canal para la sanación de tus clientes.

Sé coherente, advierte hasta dónde llegan tus capacidades, a qué tipo de público puedes ayudar y a cuál no, luego emplea lo mejor de lo mejor que tienes cuando estás frente al receptor, y acepta lo más neutral que puedas lo que sea que venga como resultado. De esa forma, con el tiempo no solo crecerás como terapeuta, también te convertirás en una persona sabia.

Si sientes que este caso de estudio y mi mensaje te han servido, por favor, haz click en «me gusta» y comparte en tus redes sociales. Si tienes algo para agregar o discutir, estoy abierto a leer lo que tengas que decir más abajo en la sección de comentarios. Por último, si estás considerando aprender masaje tailandés, échale un vistazo a nuestras próximas actividades, las encontrarás más arriba, en la barra lateral que tienes a tu derecha.

Te deseo la mayor de las bendiciones.

About the Author

Terapeuta y Maestro de Masaje Tradicional Tailandés. Director de Shivathai.

Leave a Reply 19 comments

Evangelina - 02/06/2015 Reply

Un millón de gracias por las reflexiones, mails y datos que recibo, a veces no puedo leerlos todos, mas, cuando lo hago, es justo el que necesito para ese momento.
Un gran abrazo desde Uruguay.

    César - 02/06/2015 Reply

    Gracias Evangelina, saludos!

Máirym - 02/06/2015 Reply

Me encantó! estoy empezando en esto de dar masajes y me ha parecido excelente este artículo, felicitaciones y gracias!!!

    César - 03/06/2015 Reply

    Gracias Mairym.

silvana - 03/06/2015 Reply

mil y mil gracias por tus aportes tan importantes

    César - 03/06/2015 Reply

    Gracias a ti Silvana.

aleix1976 - 03/06/2015 Reply

Muchísimas gracias por compartir tu experiencia César.

Ese ha sido mi pensamiento a través de mi experiencia, pero está claro que no le puedes decir de sopetón a la persona «sinceramente, pienso que tienes resistencias a mejorar tu salud porque eso te permite sentirte atendida por los que te rodean»… esa persona no vuelve y muy posiblemente hable pestes de ti.

En nuestro centro lo hemos visto muchas veces, sobre todo con las flores de Bach y la terapia Gestalt que hace mi pareja, reservan la cita y cuando ésta se acerca, llaman para cancelarla, vienen una vez y no vuelven más, o directamente reservan y ni aparecen. ¿Qué pensamos cuando nos ocurre esto? precisamente lo que tu has dicho; que muchas veces vivimos muy cómodos con nuestro victimismo (yo el primero, aunque al menos cuando lo hago me doy cuenta).

Bueno, no me enrollo más, simplemente que la cita del Guita es una de las que más me gustan y a las que siempre acudo cuando algo no sale como yo deseo. Muchos abrazos y bendiciones.

    César - 03/06/2015 Reply

    Muchas gracias por tu aporte Ezequiel. Un abrazo.

Adriana - 03/06/2015 Reply

Me gustó mucho tu articulo, gracias por compartir la experiencia. a veces pasa desapercibida en nuestras vidas y es tan obvio. Es importante estar alerta, atentos para saber-nos y comprender-nos, pequeños seudos fracasos como terapeutas nos re-colocan en el justo lugar, hace falta humildad para aceptarlo, gracias!!!

    César - 03/06/2015 Reply

    Me alegro que te haya gustado Adriana. Saludos.

Renata moreno - 04/06/2015 Reply

Muy buen aprendizaje, a excelente lección. Gracias por compartir lindo y exitoso día.bendiciones.

    César - 04/06/2015 Reply

    Gracias Renata. Saludos.

Nancy Linares - 05/06/2015 Reply

Gracias por compartir, pienso que tu cliente no tenìa una conexiòn contigo de modo que la ayuda que le dabas sea más efectiva, tú pusiste toda tu energìa, pero era como que la lanzabas y volvìa hacia tì sin beneficiar a la otra persona por el bloqueo de la misma. Dios bendiga tu trabajo y continúa sin parar. Llénate de amor!

Virginia - 14/10/2015 Reply

Gracias, César. No podría estar más de acuerdo con tus reflexiones. El largo, duro, difícil y bello camino de soltar el resultado de la acción. Muchas gracias y bendiciones.

    César - 14/10/2015 Reply

    Genial Virgina, gracias por comentar. Saludos!

Lorena - 14/12/2015 Reply

Hola Cesar !

Mi nombre es Lorena y estoy practicando una teqnica de liberacion emocional. Se llama Emotional Freedom Teqniques o tambien llamada ,el Tapping.

Dejame por favor tu correo electronico para explicarte desde mi punto de vista algo sobre estos ,,clienes dificiles,, q llegan para ajudar a aprender y tambien para contribuir en el proceso de nuestra sanacion .

    César - 14/12/2015 Reply

    Hola Lorena, te acabo de responder a tu correo. Saludos!

    Olga - 19/04/2017 Reply

    Hola Lorena! Puedes compartirme que pasa y como tratar a ese tipo de clientes por favor. Me interesa el tapping

    Muchas Gracias

Cory Aseelah López - 16/02/2016 Reply

Excelente experiencia gracias por compartirla .En. cuanto. los cursos estoy en. Argentina ,por el momento. imposible !! gracias

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